La superstición y la ilusión de control en el juego

En los juegos de azar, lo que más necesitamos para ganar (y en muchos caso lo único) es buena suerte. Algunos días dicha buena suerte nos acompaña y otros nos deja de lado. Es lo que tiene el azar, nunca toma partido por nadie.

En ualquier caso, hay muchos jugadores que con el paso del tiempo empiezan a ver patrones en acciones que realizan u objetos que tienen con ellos las veces que ganan o pierden, lo que va reforzando su idea de que algunos sirven para atraer la buena suerte y otros atraen la desgracia.

Todos los jugadores tienen su propio conjunto de supersticiones en las que creen firmemente; ciertos signos y símbolos son afortunados;  hay colores, acciones y etiqueta que deben seguirse para atraer la suerte.

En esta nota de Apuestas Deportivas casino queremos ahondar en algunas de estas divertidas supersticiones que todos compartimos y tratar de profundizar en el porqué.

Es decir, porqué creemos que dichas supersticiones serán realmente efectivas, qué mecanismos psicológicos nos envuelven y qué explicaciones científicas hay al respecto. Así pues, vamos a contarte todo lo que deberías saber sobre superstición y juego.

Números afortunados y desafortunados

superstición y juegoSi bien hay opiniones encontradas sobre qué números traen suerte y cuáles son desastrosos, en esta lista hemos recopilado los que la mayoría consideran así. En nuestra cultura el número 13 se considera un número desafortunado, uno muy aterrador en algunos casos. Trae desgracia y a menudo se asocia con lo oculto y lo paranormal.

Este miedo al número 13 es un lugar común en las sociedades occidentales que, en algunos países, los edificios y ascensores se saltan el número 13. Los jugadores son especialmente cautelosos con el número 13 cuando juegan a la ruleta, pero para algunas personas este número les trae suerte cuando juegan en el casino.

El número 7 es ampliamente conocido como portador de buena suerte. Representa la prosperidad y tiene un significado muy especial en los casinos de juego en línea, especialmente para aquellos a los que les gusta jugar a las tragaperras online y ciertas variaciones del blackjack.

En la cultura oriental, la numerología china influye en la forma en que los jugadores juegan en el casino. En términos generales, los jugadores de casino evitarán el número 4 a toda costa, ya que su pronunciación es muy parecida a la palabra morir.

Por otro lado, los números 3, 6 y 9 traen buena suerte cuando se combinan con el número 8. Aunque hay muchas más variables y complejidades los pilares de la numerología china es que debes evitar el número 4 y abrazar todo lo que está relacionado con el número 8.

Mirar hacia otro lado

Mirar hacia otro lado es superstición para algunos, pero también podríamos verlo como una mezcla de emoción y ansiedad que incluso los jugadores expertos sienten de vez en cuando. Es una creencia común para algunos que mirar hacia otro lado o abandonar la mesa por completo hará que se lleve el premio mayor.

Esta superstición se ha extendido a otros esfuerzos humanos, como cuando las personas participan en competiciones, como las Olimpiadas, donde tienden a mirar hacia otro lado cuando se revelan los resultados después de las actuaciones. También hay quienes creen que apartar la mirada, aunque sea por un breve momento, desgasta la buena suerte e invita a la mala suerte.

El color Rojo

El rojo siempre se ha asociado con la buena suerte entre los jugadores de todo el mundo. Esta creencia se originó en Asia, ya que los chinos creen que es un color de suerte cuando se juega en los casinos. El rojo está relacionado con la prosperidad y la buena suerte en la mesa de juego y en la vida cotidiana.

Los jugadores que tengan la intención de ganar durante los juegos de casino se prepararán y siempre usarán prendas de vestir de color rojo para aumentar sus posibilidades de ganar. Además, el hilo rojo, se cree, es un amuleto capaz de absorber y repeler las energías negativas, a tal punto que se lo ha visto utilizarlo a Leo Messi.

Contar dinero en la mesa

Contar dinero es una superstición que la mayoría de los jugadores siguen cuando juegan en el casino. Contar su dinero a la vista de otros jugadores se considera desafortunado, mientras que algunos perciben esto como una mala etiqueta, ya que estos alardes pueden resultar groseros y poco profesionales.

Ojo si te pican las manos

El picor de manos es algo que, de acuerdo con la supertición en el mundo de los juegos de azar, puede llevarte a ganar o perder dinero, dependiendo del país en el que te encuentres. De hecho, los dos países en los que te encontrarás con dicha creencia son Bulgaria y Serbia.

En Bulgaria, sufrir picazón en las manos es francamente mala suerte. Si intentas apostar el mismo día que te pican las manos, es muy probable que pierdas dinero.

En Serbia creen lo contrario. En su país, la gente cree que la picazón en las manos es una señal de que ganará dinero. Cuentan que los serbios se aprovechan de esta superstición y van a apostar cada vez que comienzan a sentir picazón en las palmas de las manos.

Amuletos

Hay una larga lista de amuletos de la suerte que los jugadores llevan al casino, como la pata de conejo, una herradura o el trébol de cuatro hojas. Por supuesto, mucha gente se da cuenta de que matar conejos solo por sus patas no tiene ningún sentido, por lo que esta creencia supersticiosa está tendiendo a desaparecer.

Rituales

Los rituales que dan buena suerte a los jugadores son cruzar los dedos, apilar fichas de determinadas formas, soplar los dados y gritar un número antes de lanzarlos, entre otros muchos otros. Al menos así lo creen muchos usuarios de casino.

La ilusión de control

La falsa ilusión de control es uno de los elementos más populares con el que los jugadores de los casinos buscan atraer la buena suerte. Lo que en realidad están buscando, consciente o inconscientemente, es modificar de algún modo el factor aleatorio de los juegos azar. Es decir, les genera una ilusión de control de la situación.

Según explican los especialistas, para un apostador profesional, estar en control de la situación es su mayor objetivo. Esto también explica, porqué muchas de las publicidades de la industria del juego explotan el hecho de que los jugadores a menudo perciben que tienen más control del que en realidad tienen.

Ellen Langer fue la científica que le dió nombre a este suceso y realizó varios estudios en los que se fundamenta su teoría de que algunas personas tratan los eventos fortuitos, azarosos o aleatorios como controlables.

En una investigación experimental de seguimiento, los psicólogos demostraron que al jugar craps, las personas apostaban menos dinero y tenían menos confianza si se les pedía que apostaran después de que otro jugador hubiera tirado los dados en lugar de hacerlo ellos mismos. En cualquier caso, la probabilidad de éxito era la misma en ambas situaciones (ya que es 100% aleatoria).

Langer mostró también que las victorias iniciales al participar en juegos de azar inducen una orientación hacia las habilidades, aunque la actividad estaba totalmente determinada por el azar. Esto podemos sentirlo cuando comenzamos ganando a las slots y decidimos aumentar nuestras apuestas.

Otro científico estadounidense demostró, en estudios con personas que apostaron en partidos de fútbol, que los jugadores transformaron sus pérdidas en casi victorias. Los jugadores identificaron eventos aleatorios o "fortuitos" que contribuyeron a una pérdida, pero que no se vieron afectados por eventos idénticos que contribuyeron a una victoria.

Todos podemos pensar en casos como este cuando nuestro equipo de fútbol favorito pierde o gana. Cuando el equipo pierde, no es raro criticar al árbitro por una jugada dudosa o cargar contra el juez de línea porque no pudo detectar un fuera de juego (aunque el VAR nos va dejando sin excusas).

Así es como terminamos culpando por la derrota del equipo a un evento en particular. Mientras que si nuestro equipo gana, aunque sea por alguna decisión desacertada de los jueces, es más probable que lo racionalicemos como  que habría ganado de todos modos debido a su habilidad y capacidad de juego superiores al del rival.

Sin dudas, aún nos queda mucho más por descubrir, pero siempre es bueno recordar y recordarnos que en los juegos de azar tenemos muy poca influencia. Así es que os invito a disfrutar del juego tan impredecible como es, sin caer en la ilusión de control que Langer define como esa expectativa de éxito personal inapropiadamente más alta de lo que justificaría la probabilidad objetiva del juego.

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